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Publicamos tres breves investigaciones que han realizado los estudiantes de la asignatura de Historia de la Música I del Grado en Interpretación Musical de la Universidad Alfonso X el Sabio, sobre el papel de las mujeres en la música de la Edad Media. Estos textos son una continuación de su participación en el festival Ellas Crean con los conciertos celebrados los días 4 y 5 de marzo con obras de compositoras contemporáneas.

El papel de las mujeres en la música de la Edad Media: Trovadoras y juglaresas III

HILDEGARD VON BINGEN

Hildegard von Bingen (1098-1179) fue una figura prominente del siglo XII, reconocida por su gran conocimiento en mística, filosofía, medicina, teología y música. Su obra desafiaba las normas de su tiempo y se convirtió en una de las voces más influyentes de la mística medieval, rompiendo las barreras de género en una sociedad dominada por hombres.

Nació en una familia noble en Alemania y desde temprana edad mostró un fuerte carácter religioso. A los ocho años, fue enviada a un convento donde comenzó su formación espiritual. En el convento conoció a Jutta, abadesa de la orden, con la que mantuvo una buena relación. Hildegard y Jutta cumplían con el perfil habitual de las monjas de la época, ya que procedían de familias aristocráticas de clase alta que podían permitirse pagar a la Iglesia para que fueran acogidas. Aunque oficialmente estaba prohibido aceptar dinero de los padres, los conventos exigían un “dote” considerable para aceptar a una chica, alegando que se destinaría a su manutención. Estas dotes podían ser escrituras de tierras, dinero en efectivo u objetos de valor. Las hijas de familias menos pudientes no podían permitirse la dote y, si querían participar en la vida conventual, lo hacían como criadas o cocineras. En el año 1136, Hildegard fue elegida como sucesora de Jutta después de su muerte.

A lo largo de su vida, Hildegard fundó dos conventos: Rupertsberg y Eibingen, donde lideró una comunidad de monjas. Su liderazgo y sabiduría fueron ampliamente reconocidos, y muchos acudían a ella en busca de consejo, incluidos obispos, papas y emperadores. A pesar de ser mujer, logró tener un gran impacto en su comunidad religiosa y en la Iglesia en general. Fue beatificada en 1326 y canonizada en 2012, además de ser proclamada Doctora de la Iglesia, un título que la sitúa entre las grandes figuras que han influido en la doctrina cristiana.

Hildegard escribió numerosos textos que abarcaban desde teología hasta medicina, así como física y botánica. Un ejemplo es su obra Physica, donde exploró el uso de plantas y hierbas para tratar enfermedades, demostrando un notable entendimiento de la medicina natural. A lo largo de su vida, experimentó visiones místicas que interpretaba como revelaciones divinas, y se destacó por la profundidad y complejidad de sus experiencias espirituales que reflejó en sus escritos. También conservamos multitud de cartas y escritos a papas, reyes y figuras influyentes que abarcan, sobre todo, temas religiosos y políticos, y que muestran su gran relevancia.

Destacó en el campo de la música por su estilo único de canto litúrgico, que buscaba exaltar la gloria de Dios y crear una conexión espiritual a través de la música. Para ella era una manifestación de la armonía divina que poseía la humanidad en el Paraíso.

Sus obras conservadas, principalmente Symphonia armonie celestium revelationum (Sinfonía de la armonía de las revelaciones celestiales) y el drama litúrgico Ordo Virtutum (Orden de las virtudes), destacan por su estilo distintivo. Su música se caracteriza por melodías expansivas y líricas que a menudo abarcan amplios rangos vocales, y por el uso de un lenguaje poético y simbólico que refleja sus visiones místicas. Hildegard empleó modos musicales que se apartaban de las convenciones de la época, creando una atmósfera sonora que oscila entre la contemplación y la exaltación. Su música, destinada principalmente a la liturgia y la alabanza divina, revela una profunda conexión entre la espiritualidad, la naturaleza y la expresión artística.

Es considerada, también, una figura clave en la historia del feminismo al desafiar las normas de género de la época en la que vivió y tener una visión espiritual independiente. No podemos pasar por alto la cantidad de mujeres a las que Hildegard ha inspirado. Esta autora es una de las pocas mujeres medievales cuyas obras han sobrevivido ­y han sido objeto de estudio. Muchas escritoras contemporáneas han encontrado en Hildegard un modelo para tratar temas como la espiritualidad femenina o la justicia social. Destacan autoras como Ursula K. Le Guin, Anne Enright, Mary Daly y Adrienne Rich, que han incorporado elementos de la obra de Hildegard en sus propias novelas. También compositores como Manuel Pacheco, que ha realizado adaptaciones de sus piezas musicales con una visión del siglo XXI.

Emma Ortega y Javier Fernández Grado


Bibliografia

▸Cartas de Hildegarda de Bingen: epistolario completo. Volumen I: elibro.net

▸ Hildegard Of Bingen, 1098–1179: A Visionary Life (2nd. ed.) elibro.net

▸ Rabassó, G. (2011). La inspiración musical de Hildegarda de Bingen. Sonograma Magazine

▸ Diócesis de Málaga. (s.f.). Hildegard, la monja profetisa. diocesismalaga.es

▸ Guerrero Elorza, P. (2023). Hildegarda de Bingen. Sociedad Coral de Madrid. escuelacoraldemadrid.com

▸ Fayanás Escuer, E. (2013). Hildegarda de Bingen, la vidente. Nueva Tribuna

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