Image Image Image Image Image Image Image Image Image Image

| April 26, 2017

Volver al principio de

Principio

Nacen dos estrellas

Nacen dos estrellas

El dúo Naqsh reveló anoche en Conde Duque la vitalidad de la música persa.

La riqueza órfica de la música de raíz persa no siempre tiene fiel reflejo en los círculos occidentales. Pero la aparición de un par de nuevas y rutilantes estrellas dentro de esa amplia constelación, la guitarrista Golfam Khayam y la clarinetista Mona Matbou Riahi, más conocidas como Naqsh Duo, sirve de medido pie para recordar que, al margen de los universales Sharam Nazeri o Mohammad Reza Shajarian, hay un indudable y excepcional goce artístico en el hecho de embarcarse también en la obra artística de algunas mujeres de aquel país. Nombres como los de Fatemer Vaezi Parisa, Sima Bina o Mahsa y Marian Vahdat.

Ninguna de las componentes del dúo Naqsh da la impresión de haber cumplido todavía los treinta años de edad. Sin embargo, pese a la cortedad de esas coordenadas, no hay ni un ápice de duda: con ellas se está ante un par de estrellas de primera magnitud. La clarinetista Mona Mabtou Riahi dota de una belleza ingrávida cuanto toca, posee una elegancia en verdad excepcional, convence y enamora a las primeras de cambio. Golfam Khayam dulcifica desde la guitarra los acervos folclóricos de su tierra, los hace más universales, utilizando referencias propias de la culta camerística occidental y otras de filiación estética más dispersa.

 

Presentación de “Narrante”

El programa de su presentación pública en Ellas Crean tomaba como base el temario que compone “Narrante” el disco que la prestigiosa fonográfica alemana ECM les publicó el pasado año 2016. Un trabajo concienzudo en cuya difusión el Naqsh Duo ha encontrado un aliado cargado de compromiso en este festival, y también en la Embajada de Austria que avalaba el concierto.

Acorde con estas ideas, la pareja de intérpretes salió a escena con liviana y holgada indumentaria negra, parca en gestos y enorme concentración, arrastrándonos muy pronto hacia sus serpenteantes búsquedas de estructuras sónicas consolidadas. En los pasajes más folclóricos, la música del Naqsh brota densa, plena de significado, inesperada, con sugerente y vigorosa personalidad. Por contra, en los pasajes más contemporáneos, el clarinete improvisa atravesando una cortina de arpegios construidos desde la guitarra, para dar forma a un discurso hecho para la libertad, para el recogimiento.

“Narrante”, el disco, el espectáculo también, contiene, probablemente sin pretenderlo, una llamada al buen juicio para recordar la barbarie cultural del régimen del ayatolá Jomeini, decretando la prohibición expresa a las mujeres de exhibirse en público. Títulos como “Battaglia”, “Arioso”; o “Silenzio” fueron lo más parecido a un camino pavimentado con la esperanza y sueños de todas esas mujeres iraníes que han localizado su éxito en la diáspora cultural.